En las últimas semanas me he dedicado a atizarme de forma entusiasta con José Rodríguez sobre la reforma laboral. El debate ha sido muy bueno, y tengo que decir que he aprendido mucho, aunque no estemos de acuerdo en muchos temas. José puede estar equivocado en algunas cosas, pero siempre tiene un argumento lógico y más o menos coherente, entendiendo qué tenemos que arreglar.






Llevo semanas discutiendo con
Oigan ustedes, si unos señores que cobran una burrada por decir idem, se desmarcan con una propuesta que haría reir si no la hubieran soltado en serio (aunque visto el recochineo general poca prisa se han dado en tirarse para atrás, los muy cobardes) lo procedente es darles la somanta a ellos, y no
Viendo los cambios de, por ejemplo, la Ley del Menor en esta década (¡¡