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Artículos y reflexiones desde la izquierda

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¿Echamos un vistazo a la economía?

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Aparecía un interesante artículo en el diario El País de Carlos Mulas, el director de la Fundación Ideas, cuestionando el por qué si el 58% de los europeos se definen como centro – izquierda, posteriormente no se refleja en los votos, como ha ocurrido. E indica que en esta crisis económica los progresistas ponen la política y los conservadores se llevan la política (los votos). Como asegura que el discurso conservador une los principios de siempre (familia, bandera, etc.) con una supuesta mejor gestión económica, caricaturizando a los “progres”. Y habla de una nueva imagen que es el neo progresismo: “un neoprogresista cree en la necesidad de dar seguridad a los niños, a los mayores, a los débiles, a las minorías, a los pobres... porque no cree que las desigualdades tengan un origen natural, sino un origen social que puede mitigarse.

No se trata de proteger a los trabajadores frente a los empresarios, ni a los parias de la tierra y los descamisados contra los terratenientes y los nobles. Se trata de proteger a todos los ciudadanos de los excesos de un mercado sin normas y sin control.” Protección con capacitación, por eliminar desigualdades y tener una oportunidad de pelear con lo que sufre el planeta y sostener una recuperación verde, una economía sostenible y no ceder ante el poder, el abuso y la ambición de unos pocos en detrimento del resto. Quien reniega de los impuestos es quien no cree en lo público.

Aunque el artículo era más largo y profundo, me permito añadir que la reducción de impuestos como ofrecen demagógicamente los conservadores, sólo se traduce en miseria para quien menos tiene, puesto que significa detrimento sanitario, educacional, incremento de las desigualdades sociales. No me parece mala idea el neo progresismo, es una reacción lógica ante la invasión del conservadurismo, pero me resulta un tanto encorsetado, utiliza fórmulas probadas ante situaciones cambiantes. No es un rechazo, ojalá tomase fuerza, muchos economistas, bastantes políticos apoyan esas ideas, como el Presidente español, o el brasileño, o incluso el de EEUU, pero hace falta un paso más, si no se pretende llegar más lejos es difícil alcanzar las metas menos lejanas. Y estamos en un momento histórico que hacen falta, cuando hemos sucumbido a una crisis del capital con millones de parados, con miles de empresas en quiebra, con aportaciones gigantescas de las arcas públicas, el voto mayoritario, como se ha visto en las europeas, ha sido al capital, a los conservadores. ¿Se puede entender? Si se descontextualiza no, desde luego. Si se estudian los planteamientos es más fácil. En Europa y el Mercado Común Europeo llevan muchos años dominando los sectores de derechas, y han conseguido que se siga su política que nunca es de unidad, siempre es de barrer para casa. Un ejemplo simple en nuestro país. ¿Cuándo han tenido mayor fuerza los movimientos nacionalistas? Con el PNV en el País Vasco y con CiU en Catalunya. Los dos representantes de la burguesía de toda la vida, el conservadurismo no traspasa fronteras, sigue la política de “esto es mío y que nadie me lo toque”, lo hemos visto muchas veces. Y ¿qué campaña electoral para las europeas han seguido en este país? El paro y el avión del Presidente. Ni una palabra de Europa. Me acuerdo del primer encuentro entre López Aguilar y Mayor Oreja, el primero nervioso intentando responder y a la vez mostrar el programa político de cara a Europa, el segundo tranquilo, dándose tiempo porque poco tenía que decir, la cifra de parados.

Y se empeñan en culpar al gobierno del paro.

No digo que la crisis económica haya favorecido a las empresas, estoy lejos de pensar eso, pero sí pienso que ha venido muy bien en algunos aspectos, que los Expedientes de Regulación de Empleo han surgido como setas para dejar fuera de juego a un amplio sector de trabajadores costosos por su antigüedad, por ocupar puestos medios, personas a quien ya no engaña el caramelo de dejarse la piel a cambio de promesas que nunca llegan a cumplirse. Claro que está siendo perjudicial para varios sectores muy fuertes, pero no lo es menos que ha servido a muchas empresas para dejar en el paro a personas que en otras condiciones no hubiese resultado fácil. Hemos buscado la salida fácil, considerar a las financieras como enemigos públicos, y parcialmente es verdad, pero solo en parte, las empresas y los empresarios en su conjunto han aprovechado la coyuntura como se aprovecha siempre el capital en cualquier oportunidad que les sea propicia.

No se ha dado el caso de una política económica equivocada en este país desde hace año y medio, al contrario, hay decenas y decenas de medidas de ayudas con cargo a los fondos públicos, que evidentemente retornarán a las arcas según se vaya despejando el panorama, pero era necesario hacerse y se ha hecho. Era preciso reducir gastos en distintas partidas, sacrificar para poder mantener los mínimos necesarios, y se ha hecho. El ejecutivo no ha creado paro, lo crea quien despide al trabajador, y muchos serán con razones suficientes y otros muchos aprovechando la situación.

Pero por pedir que no falte, el presidente de la CEOE, Díaz Ferrán, reclama la reducción de cinco puntos en la Seguridad Social. No hablan de abaratar el despido, pero sí hablan, de encubrirlo modificando el sistema de contratación, pasando a indefinidos en lugar de temporales a los nuevos trabajadores e incluyendo una indemnización por despido de 20 días por año trabajado, en lugar de los 45 días actuales. Y puede ser incluso una buena fórmula para los jóvenes, lo que no está claro es quién o cómo se va a mantener a quienes pasen de 50 años y resulte más que interesante sustituirlos. ¿Van a aceptar los empresarios el cargo económico que significa el paro a edades avanzadas? No, si lo que piden es que también se reduzca el impuesto de Sociedades, y encima lo presentan bonito, para ellos todo es poco.

Y la banca.

Pues el cambio en el panorama bancario ha sido muy sustancial. En Europa han ido cayendo unos tras otros, como castillos de naipes, en España no ha sido así gracias al banco supervisor que ha realizado una buena labor. También lo ha hecho, en menor medida, ya con el agua al cuello el B.C.E., la cantidad de liquidez aportada ha resultado muy importante. Desgraciadamente ha sido mínimo lo que ha llegado al consumidor y a las empresas en apuros, en caso contrario el Estado no habría tenido que tomar tantas medidas, abrir tantas líneas, poner en circulación tanto dinero. Y ahora que no resulta tan fácil que papa Estado proporcione dinero líquido, intentan vender basura. Y no son mis palabras, son las de la agencia de calificación Moody's que en el día de ayer puso en cuestión a casi toda la banca española con su afán de poner en el mercado del pequeño inversor las emisiones preferentes. Y lamentablemente debe de ser una política que la banca intenta establecer a través de las sucursales, puesto que hay casos claros sugiriendo su adquisición cuando en absoluto conviene dadas las circunstancias de la persona. Pero la banca tiene pocos escrúpulos, y si al director de la sucursal del banco de Buitrago en Villacañas le indican que tiene que conseguir colocar un número determinado de productos de este tipo, indicará en letras grandes el interés minimizando los riesgos y asegurando que nunca se darán pérdidas. Lo que resulta tan falso como que Moody's ha reducido el rating de 25 entidades y calificó como “bono basura” las emisiones preferentes de nueve entidades y hay una cantidad importante, como es el caso de las anteriores, que llevan el mismo camino, y esa reducción significa que tenderán a la baja y que no van a recuperar la totalidad de lo invertido prácticamente de ninguna forma.

La banca ha hecho daño en esta crisis con su cerrojazo al crédito y ahora lo está haciendo en su afán por conseguir liquidez. Y sin llegar a los extremos de quien pretende que sean el demonio sí conviene tener en cuenta que no han movido un euro para apoyar al gobierno, a las empresas, a los trabajadores, en esta debacle económica que vivimos. Mientras que sí se han beneficiado de adquisiciones de activos por parte del Estado para inyectar liquidez. Cierto que nadie les ha regalado nada, pero les han facilitado mucho para pasar el bache con los menores daños posibles, y no han respondido con ninguna medida similar. Seguro que ya estarán alarmados por la reducción en los beneficios en este año, cuando tan sólo se han preocupado por refinanciar deuda para cubrir la morosidad.

¿No se acaba nunca la crisis?

El gobierno es optimista, siempre lo es, al fin y al cabo es su obligación. A mayor alarma social, a mayor preocupación, menos movimiento económico. Con todo Elena Salgado realizó unas declaraciones al Financial Times, con la esperanza puesta en el año que viene como posible comienzo de la recuperación. Afirma que hay indicios para esperar esto, y no seré yo quien contradiga, pero también los hay para pensar lo contrario, por ejemplo la bajada impresionante en el sector industrial. La responsable de Economía indicó que se esperaba una reducción del 3,6% en el presente ejercicio para tornarse en un ligero avance del 0,3% el año próximo. Supongo que todos firmaríamos por ello, aunque fuese una cifra tan esquelética, pero es que resulta difícil. Evidentemente no seré agorero como la oposición porque su jugada es la carta de que la crisis dure, de que haya paro, y poder ganar unas elecciones en un inicio de recuperación que les permita colgarse las medallas, como ocurrió con el gobierno Aznar y como quieren que ocurra ahora. Pues no porque mienten, “nos han hipotecado”, qué falsedad es esa, somos de los países europeos con menos deuda y probablemente de los que con más fuerza están apostando por I+D y por nuevas energías limpias, sectores en los que deberíamos y podemos ser pioneros. Pero tampoco estoy de acuerdo con la vicepresidenta de que el nivel de consumo es demasiado bajo como para pensar en un incremento de impuestos. Claro que es necesario impulsar el consumo, nadie lo duda, pero la mayor traba no es la económica pura sino la confianza. Si hay una protección social eficiente, y se viene demostrando pese a muchos, que es real, si se invierte con fuerza en los sectores mencionados, en la educación y preparación de los trabajadores para que la productividad crezca, con horarios racionales y no largas jornadas que la hacen reducir, si se incentiva a las empresas para su renovación, si se apoya con ímpetu la investigación que tanta falta nos haría para equilibrar la balanza de pagos, claro que habría margen para subir los impuestos sin que fuese en deterioro del consumo. Se saldría con fuerza de la crisis, con ímpetu renovado, que entiendo que es lo que este país necesita.

 

Feevy de los colaboradores

Agregador de blogs de www.socialdemocracia.org realizado en feevy y fusilado por Carlos Guadián, refrito por Jéssica Fillol y rematado definitivamente por José Rodríguez.