Que nuestra Transición Democrática estuvo llena de dificultades, no es decir nada nuevo. Tras la muerte en su cama del Dictador cabían 3 opciones. La continuista, manteniendo las estructuras políticas de la Dictadura. La ruptura, cuyo objetivo era romper con el pasado franquista y construir un nuevo sistema político democrático, liderado por las diferentes fuerzas democráticas, representadas por la Platajunta. Y la reforma, la que prevaleció, promovida y dirigida desde la estructuras del régimen anterior que culminaría con la democratización del sistema político, en la que tuvo un papel fundamental Torcuato Fernández Miranda, con el objetivo de ir "de la ley a la ley a través de la ley".






Las elecciones presidenciales en Colombia se parecen a las carreras de caballos, con la única diferencia que los que compiten en la contienda política electoral en este país son “de propiedad del mismo dueño”. En efecto, históricamente los aspirantes a gobernar esta conflictiva nación han respondido a los grandes intereses de una oligarquía corrupta y mezquina que ha condenado a este país a la inequidad social, la violación de derechos humanos, el atraso, y se ha empeñado a toda costa en combatir todo síntoma de proceso emancipatorio. Ahí está la razón por la que los colombianos no han podido superar un largo conflicto interno que ya va para medio siglo sin esperanzas de solución.
Consciente de que la moda imperante en la política no es ir contra el sistema autonómico, no me voy a dejar llevar por un radicalismo que en nada es positivo, creo en la necesidad de las autonomías pero no en el estado en que se encuentran. Viví los comienzos en Catalunya, también las transferencias desde la Secretaría de Estado de Admón. Territorial en Madrid y vivo el absurdo de una comunidad autonómica, la madrileña, a la que aún no he encontrado sentido y no veo qué la distingue de otras muchas provincias castellanas como para tener entidad de autonomía.
Esta semana nos hemos divertido mucho con
Continuación de la inestabilidad del sistema financiero: Veinticuatro de las principales entidades financieras europeas, que controlan entre el 65% y el 70% de los activos del sistema bancario del Viejo Continente, necesitarán emitir una media de 240.000 millones anuales en deuda hasta 2012 para financiarse, lo que representará un impacto del 10% en el beneficio agregado de dchas entidades, según se desprende de un informe elaborado por Citigroup.En concreto, los analistas de Citi prevén que dichas entidades, (entre las que aparecen las españolas BBVA y Santander), necesitarán hasta 246.000 millones de euros en 2010, que alcanzarán los 260.000 millones el año que viene y disminuirán a 213.000 en 2012